En la música contemporánea no es fácil encontrar artistas capaces de reunir liricismo y discurso en una misma obra. La mayoría bascula hacia la ñoñería insufrible o el radicalismo panfletero. Hay unos cuantos que consiguen salvarse. Cesk Freixas está entre ellos. Cesk construye canciones como quien teje, despacio, detalle por detalle, prestándole la misma atención a cada pequeño hilo, consciente de que el trabajo pausado es más placentero. Pero sus hilos son palabras y hace bandera de aquellas que a otros artistas podrían resultarle incómodas. GRUNDmagazine ha tenido la suerte de charlar con él.
Imagínate, ¿cómo explicarle a alguien que no te conoce de nada quién es y cómo suena Cesk Freixas?
Cesk Freixas es un cantautor que, junto a otros artistas de la actual escena de canción de autor catalana, recuperan la esencia crítica y reivindicativa de la canción de protesta. Actualizando el discurso y las composiciones, la estética del proyecto es cercana al pop y utiliza un lenguaje a medio camino de la poesía y de la prosa.
Pese a ser tan joven has recorrido ya un camino considerable. Con 3 discos a la espalda y uno en camino se puede reconocer una evolución importante en los ritmos, las melodías, las letras. ¿Qué puedes adelantarnos de tu próximo álbum?, ¿en qué punto se encuentra?
Musicalmente, espero que sea el disco que mayor defina lo que hace casi 8 años que ando buscando: contundencia poética. Va a ser más acústico y más cercano a los referentes anglosajones, algo más contundente también en la misma estética musical, con letras crudas y críticas, que hablarán de la brutal precariedad social a la que nos está sometiendo el sistema capitalista, y del derecho del pueblo catalán a poder decidir su futuro a través del derecho de autodeterminación, entre otras temáticas.
Desde tu segundo disco se observa un cambio en tus letras, de lo explícito a lo implícito, de las visiones más globales a lo particular. La luz, el barrio, la huerta, la tierra, los amigos, en resumen: el día a día parece tu principal fuente de inspiración, siempre con un marcado carácter de reivindicación de lo local, lo cercano, así como un contrapunto político que equilibra tu discurso, ¿seguirán tus letras en la misma línea?
Sí, porque lo que nos queda aquí al lado es lo que más conocemos, y creo que hay una necesidad de reivindicar precisamente esto, una cotidianeidad real, que es la que está sucediendo dentro de nuestras casas y dentro de nuestros barrios. La gente lo está pasando mal, y lo cotidiano es precisamente poder hablar de esto. De hecho, la música, la cultura, debe y tiene que hablar de esto. Es un medio de comunicación más. Y muy importante. Lo que no puedo hacer es hablar de lo bien que se está en el comedor de mi casa, porque entonces estoy obviando una realidad que nos pide a gritos que la cambiemos.
“La Mà dels qui t’esperen” ha funcionado muy bien, cualquiera que te haya seguido un poco de cerca ha podido comprobar que no has parado de tocar, ¿qué esperas del próximo álbum?
Pues muy poca cosa, la verdad. Creo que sería un error esperar que un álbum funcione bien o mal. Si algo bueno tenemos los cantautores es que no hacemos canciones partiendo de un punto de vista comercial. No hacemos discos para que gusten. Los hacemos porque debe haber una parte de nuestra cultura que sea crítica y se convierta en herramienta para el cambio. Lo único que espero es que la gente no espere nada. Aunque claro… ¡ojalá que con las canciones les entren ganas de luchar!
¿Cómo surge la idea de financiar tu próximo álbum a través del micromecenazgo?, ¿qué puedes contarnos de la experiencia?
Siempre habíamos ido a buscar dinero a los bancos. Teniendo en cuenta que ellos son los principales culpables de la situación actual, pensamos que lo más coherente era buscar formas de financiación populares. Y eso es lo que nos ha ofrecido el crowdfunding: la posibilidad de tener un contacto transparente, directo y humilde con nuestros seguidores, y la alegría de ver que, con las aportaciones económicas de casi 500 personas, entre todos, podremos editar, grabar y fabricar el próximo disco.
¿En qué momento ves a la música en catalán?
Desde un punto de vista comercial, funciona. Hay mercado. Desde un punto de vista cultural, hemos conseguido eliminar el rechazo que había en torno a la lengua, parecía que por el hecho de hacerlo en catalán era de menor calidad. Pero como en toda cultura capitalista, ahora estamos viviendo una etapa eufórica, con algo que se ha denominado el nuevo pop catalán. Y muchos lo vemos como una moda. Ya veremos que pasa entre que esta etapa baje y llegue otra.
Sabemos que existe una diferencia importante entre cantar en catalán y que el simple hecho de hacerlo sea una reivindicación política.
Muchos de los que ahora cantan en catalán ya no lo hacen como reivindicación. Antes puede ser que sí. Pero, de hecho, yo mismo canto en catalán porque es mi lengua y con ella me expreso mejor. Se puede ver como un pequeño triunfo el hecho de haber normalizado esta situación. Luego, habrá quien utilizará la cultura para hacer reivindicación política. Y lo hará en catalán porque esa es su lengua.
¿Qué opinas del momento político actual en Catalunya?
Gobernando la derecha y con ninguna fuerza de izquierdas real y radical que tenga capacidad de reacción, creo que van a venir unos años durillos.

La irrupción de Plataforma per Catalunya en el panorama político catalán ha generado, cuanto menos, desasosiego. ¿Qué rol debe jugar el mundo de la cultura frente al avance de discursos ultraderechistas encaminados a buscar culpables a la crisis en los sectores más desfavorecidos?
Nuestro papel tiene que ser claro: estamos al lado de los pueblos y de los trabajadores. El discurso de PxC es fácil, populista y muy racista. Aún así, hay que tener en cuenta que ya hay sectores de CiU que han asimilado este discurso. Es por esto que, en parte, PxC no consigue representación. Pero el racismo y la xenofobia ya están dentro del Parlament. No hay lugar a dudas.
¿Con qué Països Catalans sueña Cesk Freixas?
Libres y socialistas. Pero me temo que aún nos queda un poco lejos. Seguiremos luchando por el sueño.
Si hablamos de literatura, ¿cuáles son tus referentes?
De una forma muy clara y extremadamente contundente: Manuel de Pedrolo.
¿Qué estás leyendo ahora mismo?
Precisamente, un libro de Manuel de Pedrolo (“No hi fa res si el comte-duc no va caure del cavall, a Tàrrega”) y otro de Joan Barril (“Condició de pare“), los dos en catalán.
¿Algún consejo para nuestros lectores y lectoras?
Ui, no creo que sea nadie para dar consejos!
Un abrazo y moltes gràcies, Cesk, salut i revolta.
Moltes gràcies a tu! A vosaltres!
Entrevista por Daniel A. Güelfo para GRUNDmagazine

