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	<description>Revista de actualidad cultural, social y política</description>
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		<title>La noche así -Sofía Castañón-</title>
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		<pubDate>Tue, 15 May 2012 20:40:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>GRUNDweb</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Ya lo dijo Casimiro Parker]]></category>

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		<description><![CDATA[Por Ana Rodríguez Callealta. Tengo en mis manos un libro –un magnífico libro- y la afortunada posibilidad de hablar de él, de cien formas distintas, y sin embargo, lo único que se me ocurre es decirles que lo lean. Que lo lean. Que ella ya lo ha dicho todo. Un poemario es muchas cosas. No hay nada que esté puesto [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_3819" class="wp-caption alignright" style="width: 310px"><img class="size-medium wp-image-3819" title="sofia castañón" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/sofia-castañón-300x300.jpg" alt="" width="300" height="300" /><p class="wp-caption-text">Sofía Castañón. &quot;La noche así&quot; Ed. Ya lo dijo Casimiro Parker. 2012 ISBN M-15069-2012</p></div>
<p style="text-align: left;"><span style="text-align: justify;">Por <strong><a href="http://www.grundmagazine.org/blogs/la-colera-de-las-sirenas/">Ana Rodríguez Callealta</a></strong>.</span></p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Tengo en mis manos un libro –un magnífico libro- y la afortunada posibilidad de hablar de él, de cien formas distintas, y sin embargo, lo único que se me ocurre es decirles que lo lean. Que lo lean. Que ella ya lo ha dicho todo.</p>
<p style="text-align: justify;">Un poemario es muchas cosas. No hay nada que esté puesto al azar. Ahí. Como queriendo ocupar un espacio que no le pertenece a nadie. Por esto, yo podría empezar la reseña hablándoles del diseño –los elegantes diseños de Ya lo dijo Casimiro Parker en los que todos los fetichistas del libro nos recreamos con gusto-; de la estructura formal; de la infraestructura; de los motivos; de los temas; de la trayectoria literaria de la autora… Pero es que más allá de todo eso –que yo misma como buena filóloga me empeño en diseccionar-, lo que nos queda después de leer un buen libro –aunque venga inducido por un principio estructural-, nada tiene que ver con lo que yo pueda decirles al respecto.</p>
<p style="text-align: justify;">Sofía Castañón escribe con dedal y el problema de la escritura pasa, poemario a través, como un fino hilo que enhebra y dulcemente se deja enhebrar: Tengo / un dedal en la cabeza (…) algo se detiene / No preguntes cómo están las cosas. / Esta manta / no alcanza a cubrir.</p>
<p style="text-align: justify;">La niña que se pone delante de un espejo –que es, en el fondo, lo único que vemos nosotros de ella, el espejo en que se mira- y ve el mundo con el escepticismo de quien lo está descubriendo: Si éste es el principio de una renuncia / y el escenario de la noche feroz, esta / capital que muerde, usa gerundios, / taquígrafo, tasa / altos los mejores verbos. Porque lo descubre, lo escribe y lo cuestiona a la vez: La radio dice muerto. La niña lo escribe / como quien escribe una palabra / en otra lengua. Y las palabras no alcanzan, no son nada, ¿cuándo fueron algo?: Como si pudiese mirar a través de otros ojos / o entender el momento en que decir adiós / es de verdad despedirse. Y dirá luego: dirás vacío y eso será vacío también. Porque la palabra tiene una existencia en sí misma y por eso, también habrá de ser cuestionada.</p>
<p style="text-align: justify;">Como dirá Italo Calvino al comienzo: también de la mano que escribe sólo queda el esqueleto. Se cuestiona la existencia. De una forma indisociable: la de los hombres, la de las palabras (las palabras por la noche parten / del mismo susurro que vela a los muertos) ¿y que son/somos?: nada. Leemos el guión que otro / insistentemente modifica (…) Improvisamos un amigo o un pasado. Pero la memoria es mentira.</p>
<p style="text-align: justify;">Es maravilloso cómo la raíz existencialista de su poética se deja entrever por las costuras de la vida cotidiana. No es un existencialismo trasnochado, cansado y abstracto. No se trata de cuestionarnos porque sí, de cualquier forma. Es simplemente que no tenemos la certeza de que nada sea cierto. En ese momento: vivir ahí, escribir desde esa no-premisa: si esta mañana te levantas / pensando que tienes pocos amigos, / menos de los que pensaste. / si cada movimiento en el tablero / se presenta imposible (…) recuerda que de sobresalto / envejecemos. No tiene la intención de dar una respuesta filosófica al problema metafísico de la existencia. Comienza diciendo: No preguntes cómo va todo. Y acaba: Y que nadie pregunte / si todo, / si bien. Porque nosotros, como lectores, estamos viendo a una niña que está aprendiendo a escribir y que precisamente por eso convierte el proceso de creación en un espectáculo (Y acaba de aprender nombres propios. / Apenas sin entender la duración / de todo nombre propio (…) relame / las curvas, caligrafía virgen). Y al escribir se hace preguntas porque existencia-palabra-pregunta son indisociables: Fíjate que tienes una cruz que indica qué es el centro pero no los contornos siempre los contornos que están tan poco definidos.</p>
<p style="text-align: justify;">Un escritor es buen escritor por todo lo que hace, no sólo por lo que escribe. La elegancia es una de las pocas cosas que no pueden esconderse. Miren que dos citas enlazadas:</p>
<p style="text-align: justify;">Entre la pena y la nada, elijo la pena (Faulkner)</p>
<p style="text-align: justify;">Y entre el dolor o la nada, elegí el dolor (Nacho Vegas)</p>
<p style="text-align: justify;">Me llama la atención que junto a los poemas hay una serie de pequeños textos en prosa, sin puntuación que los desvista, que te dejan con la sensación de estar moviéndote en dos mundos diferentes, con dos códigos distintos. Pero no. Porque dialogan entre sí: luego dirás que no eres de disfraces que te rindes a la certeza de una palabra.</p>
<p style="text-align: justify;">Y para mi que todo se resume en tres versos:</p>
<p style="text-align: justify;">Como un unicornio blanco.</p>
<p style="text-align: justify;">Na de de esto es cierto</p>
<p style="text-align: justify;">salvo el galope.</p>
<p style="text-align: justify;">Esto es lo que a mí me queda, una parte de lo que a mí me queda, porque me queda mucho más. El dedal de Sofía Castañón hilvanándome por dentro.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><iframe src="http://www.youtube.com/embed/kQ3PtGWwUtU" frameborder="0" width="640" height="360"></iframe></p>
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		<title>Coraje y oportunidades para una participación democrática</title>
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		<pubDate>Mon, 14 May 2012 22:10:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>GRUNDweb</dc:creator>
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		<category><![CDATA[GRUNDrisse]]></category>

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		<description><![CDATA[Análisis sobre la forma de articulación interna y toma de decisiones en el movimiento 15M, por Jorge Costa Delgado.  Apostar por la democracia en política supone aceptar el igual derecho de los ciudadanos a la participación en la toma de decisiones políticas. Este ideal requiere de diseños institucionales que permitan desarrollarlo, siempre de manera imperfecta: el 15-M se caracteriza –y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong>Análisis sobre la forma de articulación interna y toma de decisiones en el movimiento 15M, por Jorge Costa Delgado. </strong></p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Apostar por la democracia en política supone aceptar el igual derecho de los ciudadanos a la participación en la toma de decisiones políticas. Este ideal requiere de diseños institucionales que permitan desarrollarlo, siempre de manera imperfecta: el 15-M se caracteriza –y eso parece su principal novedad– por un modelo de participación dotado por una serie de mecanismos que pretenden crear un espacio de debate, toma de decisiones y acción política, basado en el asamblearismo y la horizontalidad [<a href="http://moreno-pestana.blogspot.com.es/2012/05/el-secreto-del-15m.html">http://moreno-pestana.blogspot.com.es/2012/05/el-secreto-del-15m.html</a>]. Esa peculiaridad, unida a otros factores que modificaron las exigencias culturales e ideológicas que otros movimientos sociales venían imponiendo como condición de acceso a la participación, hizo posible que el movimiento gozara de un amplio respaldo. Sin embargo, es bien sabido –como se denuncia desde el 15-M– que un modelo formalmente democrático, por su auto-representación o por su diseño institucional, no garantiza que las prácticas que los agentes desarrollan en él sean igualmente democráticas.</p>
<div id="attachment_3813" class="wp-caption alignright" style="width: 310px"><img class="size-medium wp-image-3813" title="ccjuanluis sanchez eldiario.es" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/ccjuanluis-sanchez-eldiario.es_-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" /><p class="wp-caption-text">Juan Luís Sánchez CC -eldiario.es-</p></div>
<p style="text-align: justify;"> Con frecuencia, en las asambleas del 15-M uno se puede encontrar con intervenciones que tienen una doble función: reforzar la identidad y la energía emocional del grupo (colectiva) y alimentar el ego y la sensación de pertenencia de quien la enuncia –ante una sanción positiva por parte de quienes asisten a ella– (individual). No conviene desdeñar estas intervenciones: tienen un evidente efecto político y son una forma de participación, que hace accesible el movimiento a quienes quizás, de otra manera, no estarían en él. Pero tampoco conviene confundirse: ¿es esta una práctica, una forma de participación política democrática? Si uno se enfrenta a esta cuestión desde una posición radicalmente democrática (Lenin –de nuevo la distancia entre discurso y práctica…– decía que el único sistema que permite dirigir el estado a una cocinera es el sistema de los soviets, valdría decir movimiento social por estado y asambleas por soviets, para la coyuntura actual) no puede evitar observar que los distintos tipos de intervenciones distribuyen diferencialmente la responsabilidad en la toma de decisiones, esto es, introducen oligarquías de hecho –por acción o por omisión– en un mecanismo formalmente democrático.</p>
<p style="text-align: justify;"> Reivindicar la democracia o una “posición radicalmente democrática” no es un concurso de popularidad o de retórica demagógica, que pueda resolver, atendiendo a encendidas proclamas, la verdad o la superioridad moral de una opción sobre <span id="more-3812"></span>otra. Para mí, aspirar a la plena igualdad en la toma de decisiones políticas en el ámbito del 15-M implica, en primer lugar, reflexionar sobre las condiciones de acceso a la palabra libre [<a href="http://moreno-pestana.blogspot.com.es/2011/07/el-agora-griega-y-el-15m.html#links">http://moreno-pestana.blogspot.com.es/2011/07/el-agora-griega-y-el-15m.html#links</a>] y, segundo, delimitar la esfera social en la que esta aspiración es legítima –la toma de decisiones políticas– y regular las relaciones con otros ámbitos que atienden a lógicas diferentes.</p>
<p style="text-align: justify;"> Sobre lo primero, José Luis Moreno Pestaña indica cuatro condiciones para el acceso a la palabra en las asambleas: la libertad material para hacerlo, el prestigio, la existencia de un particular criterio para evaluar la verdad de lo que se dice, y el coraje. De esa libertad material ya se ha hablado otras veces: los ritmos asamblearios y el calendario de movilizaciones y acciones debería pensarse de manera que garantice la participación efectiva de un sector social lo más amplio posible. Con frecuencia se impone el ritmo de una vanguardia con mucho tiempo libre y un concepto muy particular y restringido de la militancia política. A ello se suma la exigencia cultural e ideológica que perpetúan la mayoría de las tradiciones de izquierda. Pese a todo, parece que este problema es cada vez más visible para quienes participan en el 15-M. El prestigio, por su parte, no es monolítico, consecuencia lógica de la pluralidad de la composición del movimiento: uno puede ser premiado con los aplausos y el reconocimiento de un determinado público y con la indiferencia o el rechazo (normalmente silencioso, por la inclusividad y el respeto que suelen caracterizar al movimiento) de otro. Pero, respecto al tema que aquí interesa, hay formas de prestigio que van asociadas a una mayor incidencia sobre el poder de decisión y que tienden a manifestarse más en comisiones o grupos pequeños, aunque luego tengan repercusiones mucho más amplias, hacia fuera –declaraciones públicas, poder de representación simbólica del movimiento, relaciones con ámbitos ajenos al 15-M donde se juega el papel de “voz autorizada” por la experiencia y participación en la movilización…– y hacia dentro del movimiento –organización de actos, asambleas, documentos, movilizaciones&#8230; –. Otras formas de prestigio, como las que reflejan el tipo de intervenciones que describía al principio, suelen darse en los espacios donde la participación es masiva y la necesidad de concretar medidas se presenta con menor urgencia, como en las asambleas generales: allí se da una exhibición pública que se entiende como aparente participación política, cuya repercusión sobre la toma de decisiones políticas es, en todo caso, negativa, ya que dispersa los debates y abona el campo, como veremos más adelante, a la demagogia. La distribución desigual del capital cultural es fundamental para comprender esta oposición, pero no basta: para estar en comisiones y grupos pequeños es necesario tener, además del capital cultural específico requerido, la paciencia y la habilidad para poder permanecer en el movimiento sin un desgaste emocional inasumible, compartiendo espacios con públicos y lógicas ajenos a los que se considera legítimos (algo que puede proceder de redes de apoyos y capital militante); para exhibirse públicamente, son necesarios una serie de recursos (disposición corporal, retórica, dominio de una serie de lugares comunes –lo que también es una especie, menos legítima, de capital cultural–…) y la presencia de públicos amplios con los que conectar, sin los cuales, pasado cierto tiempo, uno se aburre. La cuestión es que no sólo existen prestigios plurales, sino también, tomando como referencia lo puramente político –el poder: la toma de decisiones–, una jerarquía entre ellos. Es decir, que existe una dominación simbólica que se traduce en dominación política y que, además, los agentes implicados tienden a desconocer (y a enfrentarse a quienes la evidencian) puesto que, tanto para dominantes como para dominados, esa dominación es el fundamento de su participación en el movimiento: les permite ocupar un lugar en él. Ello dificulta enormemente las posibilidades de profundizar en la construcción democrática del 15-M.</p>
<p style="text-align: justify;"> El problema del criterio de la verdad en el acceso a la palabra en las asambleas permite introducir –y así hacerlo de manera contextualizada– la cuestión de la autonomía de las distintas esferas sociales, es decir, la segunda condición que planteaba para desarrollar una “posición radicalmente democrática”. Si se quiere garantizar un espacio político democrático, es necesario comprender que hay otros espacios sociales donde la democracia no puede ser el principio que rige su funcionamiento. Por ejemplo, el campo científico. Cada disciplina tiene una tradición y unas reglas específicas, que es necesario manejar con cierta soltura, para poder hablar con propiedad sobre la materia. Si uno quiere hablar de historia, de filosofía, o de matemáticas, debe adquirir previamente una serie de competencias que lo capaciten para ello. En cambio, para la política, desde una perspectiva democrática, no hay, por así decirlo, un examen de acceso, en tanto que lo que allí se dirime determina el modo en que una comunidad se organiza, decide cómo va a vivir su vida en común (aquí conviene distinguir entre política e historia o sociología política, que es, sea buena o mala historia o sociología, a lo que nos referimos cuando decimos que alguien “sabe de política”). Evidentemente, en una sociedad compleja como la nuestra, esta organización de la vida en común requiere de informes técnicos y competencias específicas que nos permitan un conocimiento aproximado de aquellas realidades sobre las que queremos actuar. Pero, en último término, la decisión sobre cómo actuar debe ser colectiva. De ahí que sean imprescindibles dos tareas:</p>
<ol style="text-align: justify;">
<li>Garantizar la autonomía de las distintas esferas sociales (no sólo la científica) que nos permiten informarnos sobre esta realidad que nos ocupa.</li>
<li>Garantizar que la información que llega desde estas fuentes “autorizadas” (después de una larga y compleja evolución histórica) sea lo suficientemente plural y accesible para todos los que han de tomar una decisión política en particular.</li>
</ol>
<p style="text-align: justify;">En el 15-M, la cuestión de la verdad aparece íntimamente ligada a la del prestigio. El formato asambleario tiene dificultades para resguardar espacios de reflexión autónomos del ámbito político, aunque algunas comisiones o ciertos formatos de debate han tratado de cumplir, en parte, esa función. Pretender que esto ocurra de forma exhaustiva e institucionalizada en un movimiento social me parece una utopía; sin embargo, las formas de prestigio dominantes en el 15-M conllevan unos determinados criterios para medir la verdad de quien interviene en las asambleas sobre los que hay que reflexionar:</p>
<ol style="text-align: justify;">
<li>Las personas dotadas de capital cultural (en un sentido amplio y muy especializado según las comisiones: jurídico en la comisión de apoyo legal, por ejemplo) y militante que tienden a tener más protagonismo en la efectiva toma de decisiones del movimiento, lo hacen atendiendo a lógicas propias de la reproducción del capital cultural y militante que ponen en juego en los espacios de decisión donde es eso, por necesidades prácticas, lo que se acaba imponiendo. Ese proceso, por otra parte, genera disputas incomprensibles para los profanos. Cuando, en determinados momentos del proceso de toma de decisiones o del debate político (particularmente, cuando el 15-M ha sido masivo, pero no sólo) esta forma de prestigio, digamos, de una élite, comparte espacios de discusión con la otra forma de prestigio alternativa, que es superior en número, la comunicación se hace tan difícil que la demagogia se impone por necesidad. Se abre entonces un círculo vicioso: la demagogia por sí sola no tiene capacidad organizativa y de acción, por lo que se impone el capital cultural y militante que ha sido capaz de soportar el proceso (con las renuncias que eso supone, o buscando espacios propios en algunas comisiones o asambleas muy específicas); mediante los malentendidos y ambigüedades que permite la demagogia se adopta un determinado programa de acción; cuando este programa de acción se va concretando, el apoyo se va reduciendo puesto que la mayoría lo siente como algo ajeno (no se comprende) o aburrido (no alimenta la energía emocional que se ha convertido en el principal motivo para participar en el movimiento); el movimiento se va cerrando en torno a esa élite que conecta muy esporádicamente con la masa social que apoya al movimiento, con motivo de grandes convocatorias o celebraciones.</li>
<li>La falta de cultura política, es decir, la falta de conocimientos acerca de la historia política y de los entresijos de las relaciones entre los partidos políticos y movimientos sociales actuales, dificulta enormemente a quienes carecen de capital cultural y militante salir de la espiral de la identificación con la demagogia o del abandono. La debilidad y la fragmentación de la izquierda bloquean esta función que tradicionalmente cumplían sus organizaciones políticas, hasta ahora desconectadas de la mayor parte de los participantes en el 15-M.</li>
<li>Un capital cultural disociado del compromiso político y una militancia política muy minoritaria (desconectada de una realidad social amplia) hacen que sus lógicas específicas (que, como hemos visto, no pueden ser intrínsecamente democráticas) y sectarismos tiendan a imponerse sobre una práctica política democrática.</li>
<li>La buena voluntad, por lo general, no basta. Puesto que o bien, para hacerse entender, degenera en demagogia, o bien no se entiende, es aburrida y no puede competir con quien promete este mundo y el otro, ya que el principio de realidad no es una prioridad en muchos casos. De cualquier forma, este tipo de intervenciones no suelen encontrar mucho eco, o bien son incorporadas a algún otro discurso que acaba fagocitándolas.</li>
</ol>
<div id="attachment_3814" class="wp-caption alignright" style="width: 310px"><img class="size-medium wp-image-3814" title="cc juanluis sanchez eldiario.es" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/cc-juanluis-sanchez-eldiario.es_-300x224.jpg" alt="" width="300" height="224" /><p class="wp-caption-text">Juan Luís Sánchez CC -eldiario.es-</p></div>
<p style="text-align: justify;">La única salida es el coraje. La cuarta condición para una toma de palabra libre. La aspiración a un coraje democrático, no limitado por un prestigio muy desigualmente distribuido, que, al lograr expresarse, transforme con su propia participación las actuales nociones de prestigio, verdad e incluso libertad material. Y apropiándose por tanto, de un impulso, el del 15-M, que ofrece hoy por hoy más oportunidades para ello que el repertorio que pueda tener cualquier otro movimiento político. Creo que eso es indiscutible. Que ocurra dentro del propio 15-M o que ese impulso se traslade a otros espacios es indiferente.</p>
<p style="text-align: justify;"> ¿Cuáles son las condiciones para ese coraje? ¿Cómo puede darse una participación masiva y radicalmente democrática? Hay experiencias esperanzadoras. Asistí en Sevilla, hace dos semanas, a un debate sobre movimientos sociales organizado por una asamblea del 15-M: una exposición bien preparada, sin guiños panfletarios, ronda de preguntas centradas sobre el tema de discusión, diálogo entre los asistentes y buen ambiente. Incluso las inevitables intervenciones con más afán de protagonismo que contenido trataban de conectar con el debate que se mantenía. Ante esto, los que somos críticos con estas intervenciones debemos callarnos y preguntarnos, sinceramente: ¿de qué otra manera puede esperarse un cambio en este sentido? Ayer en la plaza Mayor de Madrid, un debate sobre educación, con una estructura similar, pero con varios ponentes. Intervenciones, por lo general, bien preparadas y turnos de palabra bien regulados para discutir sobre lo expuesto. Mucha asistencia y participación muy transversal: casi todos los niveles educativos estaban representados. En el haber de ambas experiencias: preservar un espacio autónomo para una formación seria, abierta al intercambio con los asistentes y ligada a problemas específicos del movimiento; un ambiente acogedor, que invitaba a la participación, con posiciones diversas compartiendo un mismo espacio, muy lejano de las duras y viriles tomas de posición que caracterizan a otros entornos; la existencia de un tiempo para compartir experiencias y celebrar el encuentro, separado del propio debate (cada cosa a su tiempo): las cervezas en local y en un bar tras el debate, el coro de Sol en la plaza Mayor cantando los “Cuatro muleros”… En el debe: lograr que lo discutido y aprendido en esos debates se afirme como bagaje cultural del colectivo y se aplique e informe a los espacios de decisión propiamente políticos, protegiéndose de otros discursos que jamás podrían imponerse en el debate abierto y bien reglado; las intervenciones más sobradas de demagogia y carentes de contenido procedían de estudiantes universitarios: el movimiento estudiantil universitario, y quienes acuden a él como referente o esperanza, debería hacerse una seria autocrítica y, a partir de ella, tratar de encontrar la manera de conectar con el resto de la comunidad educativa, sin culpar del fracaso, como viene siendo habitual, a agentes externos.</p>
<p style="text-align: justify;">Quizás en los próximos meses tengamos más respuestas. La huelga de todos los niveles de educación del 22 mayo es histórica. Parece una gran oportunidad, a la vez que plantea serias dudas sobre las fuerzas con las que contamos para un pulso que se antoja crucial. Hay nuevos espacios de participación y ésta se hace cada vez más urgente: pensemos y actuemos para que sea más democrática. No es solamente una cuestión de principios: la experiencia del último año demuestra que sólo así podrá ser más efectiva.</p>
<p style="text-align: right;">Jorge Costa Delgado</p>
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		<title>El 12M de Cádiz en imágenes</title>
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		<pubDate>Sun, 13 May 2012 17:08:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>GRUNDweb</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Sputnik]]></category>

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		<description><![CDATA[Más allá del intento de desacreditar la primavera, el SOL ha vuelto ha salir, la Plaza vuelve a oler a flores. Flores de revolución.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Más allá del intento de desacreditar la primavera, el SOL ha vuelto ha salir, la Plaza vuelve a oler a flores. Flores de revolución.</p>
<p>Fotografías de Fernando Fernández Márquez.</p>
<p><div id="galleria-3785"><a href="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/15M.jpg&amp;w=auto&amp;h=500&amp;zc=1&amp;a=c"><img title="15M" alt="" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/15M.jpg&amp;w=auto&amp;h=100&amp;zc=1&amp;a=c"></a><a href="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Alegría..jpg&amp;w=auto&amp;h=500&amp;zc=1&amp;a=c"><img title="Alegría." alt="" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Alegría..jpg&amp;w=auto&amp;h=100&amp;zc=1&amp;a=c"></a><a href="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Anticapitalistas.jpg&amp;w=auto&amp;h=500&amp;zc=1&amp;a=c"><img title="Anticapitalistas" alt="" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Anticapitalistas.jpg&amp;w=auto&amp;h=100&amp;zc=1&amp;a=c"></a><a href="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Con-los-sueños-en-la-mochila.jpg&amp;w=auto&amp;h=500&amp;zc=1&amp;a=c"><img title="Con los sueños en la mochila" alt="" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Con-los-sueños-en-la-mochila.jpg&amp;w=auto&amp;h=100&amp;zc=1&amp;a=c"></a><a href="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/El-enemigo..jpg&amp;w=auto&amp;h=500&amp;zc=1&amp;a=c"><img title="El enemigo." alt="" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/El-enemigo..jpg&amp;w=auto&amp;h=100&amp;zc=1&amp;a=c"></a><a href="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Islandia.jpg&amp;w=auto&amp;h=500&amp;zc=1&amp;a=c"><img title="Islandia" alt="" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Islandia.jpg&amp;w=auto&amp;h=100&amp;zc=1&amp;a=c"></a><a href="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Jugando-a-la-revolución.jpg&amp;w=auto&amp;h=500&amp;zc=1&amp;a=c"><img title="Jugando a la revolución" alt="" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Jugando-a-la-revolución.jpg&amp;w=auto&amp;h=100&amp;zc=1&amp;a=c"></a><a href="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/La-primavera.jpg&amp;w=auto&amp;h=500&amp;zc=1&amp;a=c"><img title="La primavera" alt="" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/La-primavera.jpg&amp;w=auto&amp;h=100&amp;zc=1&amp;a=c"></a><a 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href="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/para-todos.jpg&amp;w=auto&amp;h=500&amp;zc=1&amp;a=c"><img title="para todos" alt="" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/para-todos.jpg&amp;w=auto&amp;h=100&amp;zc=1&amp;a=c"></a><a href="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Perroflautas.jpg&amp;w=auto&amp;h=500&amp;zc=1&amp;a=c"><img title="Perroflautas" alt="" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Perroflautas.jpg&amp;w=auto&amp;h=100&amp;zc=1&amp;a=c"></a><a href="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Por-el-futuro.jpg&amp;w=auto&amp;h=500&amp;zc=1&amp;a=c"><img title="Por el futuro" alt="" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Por-el-futuro.jpg&amp;w=auto&amp;h=100&amp;zc=1&amp;a=c"></a><a href="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Remember-Remember....jpg&amp;w=auto&amp;h=500&amp;zc=1&amp;a=c"><img title="Remember, Remember&#8230;" alt="" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Remember-Remember....jpg&amp;w=auto&amp;h=100&amp;zc=1&amp;a=c"></a><a href="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Reponsabilidad.jpg&amp;w=auto&amp;h=500&amp;zc=1&amp;a=c"><img title="Reponsabilidad" alt="" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Reponsabilidad.jpg&amp;w=auto&amp;h=100&amp;zc=1&amp;a=c"></a><a href="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Sin-ciencia-ni-futuro.jpg&amp;w=auto&amp;h=500&amp;zc=1&amp;a=c"><img title="Sin ciencia ni futuro" alt="" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Sin-ciencia-ni-futuro.jpg&amp;w=auto&amp;h=100&amp;zc=1&amp;a=c"></a><a href="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Solidaridad-y-ternura.jpg&amp;w=auto&amp;h=500&amp;zc=1&amp;a=c"><img title="Solidaridad y ternura" alt="" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Solidaridad-y-ternura.jpg&amp;w=auto&amp;h=100&amp;zc=1&amp;a=c"></a><a href="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Tambores.jpg&amp;w=auto&amp;h=500&amp;zc=1&amp;a=c"><img title="Tambores" alt="" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Tambores.jpg&amp;w=auto&amp;h=100&amp;zc=1&amp;a=c"></a><a href="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Unidos-por-el-cambio.jpg&amp;w=auto&amp;h=500&amp;zc=1&amp;a=c"><img title="Unidos por el cambio" alt="" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Unidos-por-el-cambio.jpg&amp;w=auto&amp;h=100&amp;zc=1&amp;a=c"></a><a href="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Yayoflautas.jpg&amp;w=auto&amp;h=500&amp;zc=1&amp;a=c"><img title="Yayoflautas" alt="" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Yayoflautas.jpg&amp;w=auto&amp;h=100&amp;zc=1&amp;a=c"></a><a href="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/zara.jpg&amp;w=auto&amp;h=500&amp;zc=1&amp;a=c"><img title="zara" alt="" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/themes/magazinum/functions/theme/thumb.php?src=http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/zara.jpg&amp;w=auto&amp;h=100&amp;zc=1&amp;a=c"></a></div>
<a href='http://www.grundmagazine.org/2012/3785/15m/' title='15M'><img width="150" height="150" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/15M-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="15M" title="15M" /></a>
<a href='http://www.grundmagazine.org/2012/3785/alegria/' title='Alegría.'><img width="150" height="150" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Alegría.-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Alegría." title="Alegría." /></a>
<a href='http://www.grundmagazine.org/2012/3785/anticapitalistas/' title='Anticapitalistas'><img width="150" height="150" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Anticapitalistas-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Anticapitalistas" title="Anticapitalistas" /></a>
<a href='http://www.grundmagazine.org/2012/3785/con-los-suenos-en-la-mochila/' title='Con los sueños en la mochila'><img width="150" height="150" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Con-los-sueños-en-la-mochila-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Con los sueños en la mochila" title="Con los sueños en la mochila" /></a>
<a href='http://www.grundmagazine.org/2012/3785/el-enemigo/' title='El enemigo.'><img width="150" height="150" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/El-enemigo.-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="El enemigo." title="El enemigo." /></a>
<a href='http://www.grundmagazine.org/2012/3785/islandia/' title='Islandia'><img width="150" height="150" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Islandia-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Islandia" title="Islandia" /></a>
<a href='http://www.grundmagazine.org/2012/3785/jugando-a-la-revolucion/' title='Jugando a la revolución'><img width="150" height="150" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Jugando-a-la-revolución-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Jugando a la revolución" title="Jugando a la revolución" /></a>
<a href='http://www.grundmagazine.org/2012/3785/la-primavera/' title='La primavera'><img width="150" height="150" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/La-primavera-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="La primavera" title="La primavera" /></a>
<a href='http://www.grundmagazine.org/2012/3785/observando-al-futuro/' title='Observando al futuro.'><img width="150" height="150" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Observando-al-futuro.-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Observando al futuro." title="Observando al futuro." /></a>
<a href='http://www.grundmagazine.org/2012/3785/organizando/' title='Organizando.'><img width="150" height="150" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Organizando.-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Organizando." title="Organizando." /></a>
<a href='http://www.grundmagazine.org/2012/3785/para-todos/' title='para todos'><img width="150" height="150" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/para-todos-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="para todos" title="para todos" /></a>
<a href='http://www.grundmagazine.org/2012/3785/perroflautas/' title='Perroflautas'><img width="150" height="150" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Perroflautas-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Perroflautas" title="Perroflautas" /></a>
<a href='http://www.grundmagazine.org/2012/3785/por-el-futuro/' title='Por el futuro'><img width="150" height="150" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Por-el-futuro-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Por el futuro" title="Por el futuro" /></a>
<a href='http://www.grundmagazine.org/2012/3785/remember-remember/' title='Remember, Remember...'><img width="150" height="150" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Remember-Remember...-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Remember, Remember..." title="Remember, Remember..." /></a>
<a href='http://www.grundmagazine.org/2012/3785/reponsabilidad/' title='Reponsabilidad'><img width="150" height="150" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Reponsabilidad-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Reponsabilidad" title="Reponsabilidad" /></a>
<a href='http://www.grundmagazine.org/2012/3785/sin-ciencia-ni-futuro/' title='Sin ciencia ni futuro'><img width="150" height="150" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Sin-ciencia-ni-futuro-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Sin ciencia ni futuro" title="Sin ciencia ni futuro" /></a>
<a href='http://www.grundmagazine.org/2012/3785/solidaridad-y-ternura/' title='Solidaridad y ternura'><img width="150" height="150" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Solidaridad-y-ternura-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Solidaridad y ternura" title="Solidaridad y ternura" /></a>
<a href='http://www.grundmagazine.org/2012/3785/tambores/' title='Tambores'><img width="150" height="150" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Tambores-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Tambores" title="Tambores" /></a>
<a href='http://www.grundmagazine.org/2012/3785/unidos-por-el-cambio/' title='Unidos por el cambio'><img width="150" height="150" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Unidos-por-el-cambio-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Unidos por el cambio" title="Unidos por el cambio" /></a>
<a href='http://www.grundmagazine.org/2012/3785/yayoflautas/' title='Yayoflautas'><img width="150" height="150" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/Yayoflautas-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="Yayoflautas" title="Yayoflautas" /></a>
<a href='http://www.grundmagazine.org/2012/3785/zara/' title='zara'><img width="150" height="150" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/zara-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="zara" title="zara" /></a>
</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>SOS 4.8 Murcia 2012. Algunas impresiones, por Ester Signes Riera</title>
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		<pubDate>Mon, 07 May 2012 21:29:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>GRUNDweb</dc:creator>
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		<description><![CDATA[A pesar de contar con menos asistentes y con un cartel que no llamaba tanto la atención como el de años anteriores, el SOS 4.8 de Murcia ha vuelto a triunfar; por esa razón podemos decir que “Vienen por la música. Vuelven por la gente”. Y no nos referimos a que triunfó gracias a la música y el ambiente, sino [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_3779" class="wp-caption alignleft" style="width: 310px"><img class="size-medium wp-image-3779 " title="pulp-efe--644x362" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/pulp-efe-644x362-300x168.jpg" alt="" width="300" height="168" /><p class="wp-caption-text">Agencia EFE</p></div>
<p style="text-align: justify;">A pesar de contar con menos asistentes y con un cartel que no llamaba tanto la atención como el de años anteriores, el SOS 4.8 de Murcia ha vuelto a triunfar; por esa razón podemos decir que <em>“Vienen por la música. Vuelven por la gente”</em>.</p>
<p style="text-align: justify;">Y no nos referimos a que triunfó gracias a la música y el ambiente, sino también en cuanto a organización y variedad de actividades; estas son algunas de nuestras impresiones respecto al festival.<span id="more-3778"></span></p>
<p style="text-align: justify;"> El <strong>viernes</strong> sonó con grupos más internacionales como <strong>Pulp</strong> quienes, a pesar de su larga trayectoria y popularidad, eligieron canciones que no entusiasmaron tanto esperábamos los asistentes, a excepción del apoteósico final con “Common people”, en que la gente bailó mucho más que en el resto del concierto.</p>
<p style="text-align: justify;">A continuación fuimos a ver el <strong>Grupo de Expertos Solynieve</strong>, que sonaron con un sabor andaluz de muy buena calidad, aunque demasiado tranquilos  para las ganas de bailar que pedía la gente después del grupo de Jarvis Cocker.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero nuestras ganas de bailar se hicieron realidad cuando empezó el concierto de <strong>Gossip</strong>, con una Beth Ditto que, siendo la primera vez que la escuchábamos en directo, no nos defraudó en absoluto. Estuvo muy animada y no dejó de animar al público; asimismo, una vez más, su potente voz y su alegría nos hicieron bailar como nunca, sobre todo con las más conocidas como “Heavy cross” o “Standing in the way of control”, junto con su nuevo single, “Perfect world”. Y en su final nos regaló un emocionante momento con su homenaje a Whitney Houston, abandonando el escenario con “I will always love you”, coreado por todo el público.</p>
<p style="text-align: justify;">Y nuestra noche finalizó con un ambiente muy diferente gracias a <strong>The Zombie Kids</strong>, aunque con un directo que sonó algo repetitivo y un poco falto de energía.</p>
<p style="text-align: justify;">El sábado se despertó con un cielo gris que anunciaba lluvia, una lluvia que cayó ligeramente hasta casi la puesta del sol. No obstante, la gente se fue animando desde el primer al último concierto pasado por agua, empezando por el sonido <em>noise</em> de <strong>Yuck</strong>, nuestro gran descubrimiento del festival, que fue el primer grupo de una jornada con sabor más nacional.</p>
<p style="text-align: justify;">El primer grupo de ellos fueron los mallorquines <strong>Antònia Font</strong>, con los que el público cantó a pesar de que, gran parte de él, desconocía el idioma. Un directo muy correcto.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero la gran sorpresa fueron <strong>Bigott</strong> y el ritmo que nos trajeron. Al principio de su carrera nos tenía acostumbrados a un sonido folk más clásico, pero su trayectoria les ha llevado hacia canciones como “Cannibal dinner”, una de las más bailadas. La actuación de los músicos zaragozanos quedó bastante ensombrecida por la peculiar forma de bailar del cantante, que eclipsó a todos los asistentes con su incansable ritmo en el escenario.</p>
<p style="text-align: justify;">A continuación vimos la actuación de <strong>Klaus &amp; Kinski</strong> que dejó bastante que desear con su directo; los murcianos nos tienen acostumbrados a su perfección y originalidad en cuanto a letras, sonido y música, pero la voz en directo de Marina no estuvo muy acertada.</p>
<p style="text-align: justify;">La lluvia cesó completamente y dejó ver una gran luna llena que sirvió de fondo para la contundencia sonora de <strong>Mogwai</strong>, uno de los momentos más mágicos de la noche. A pesar de algunos pequeños problemas técnicos al principio de su actuación, en el resto brillaron por su calidad instrumental. Además la puesta en escena con grandes efectos de luz estroboscópica sobre el fondo del escenario contribuyó a crear una fascinante escena visual y sonora.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero para nuestras ganas de bailar cambiamos de escenario para escuchar a los irlandeses <strong>Delorentos</strong>, a quienes la organización les hizo un gran favor en cuanto a horario haciéndoles coincidir a los escoses. Gracias a eso el público, ansioso por mover el esqueleto, saltó y se entregó a una banda que sonó muy correcta. Y, como era de esperar, enloquecimos con “S.E.C.R.E.T.”, uno de los temas más conocidos del grupo.</p>
<p style="text-align: justify;">Bien entrada la noche seguimos bailando con <strong>El Columpio Asesino</strong>, muy potentes en su directo. Y aunque “Toro” fue la última, todos estábamos deseando escucharla, por lo que fue la más cantada y bailada por los allí presentes, dando lugar a un momento de auténtica locura colectiva.<img class="alignright size-medium wp-image-3781" title="sos" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/sos-300x167.jpg" alt="" width="300" height="167" /></p>
<p style="text-align: justify;">Pero el final de la y noche dio lugar a dudas para elegir grupo así que primero fuimos a bailar con <strong>La Casa Azul</strong>. Tal y como nos tiene acostumbrados, Guille Milkyway salió con una llamativa puesta en escena gracias a una pantalla en la que se proyectaban imágenes que convirtieron el concierto en un espectáculo  de sabor discotequero. Lógicamente sonaron muchas de  las canciones de su último disco como “Terry, Peter y yo” o “Colisión inminente”, entre otras de sus anteriores.</p>
<p style="text-align: justify;">A mitad del concierto fuimos a escuchar a quienes cerraron nuestro particular SOS 2012:<strong> <a href="http://www.grundmagazine.org/2012/adelanto-de-la-noche-eterna-los-dias-no-vividos-love-of-lesbian/">Love of Lesbian</a></strong>. Son un grupo de los grandes a nivel nacional, pero echamos de menos nuevas canciones ya que, a pesar de tocar los temas que son adelanto de su nuevo disco (“La noche eterna. Los días no vividos”), el resto del concierto nos supo casi igual al que dieron en el mismo festival en el año 2010. Además se despidieron, aunque esta vez sin bajar del escenario, con “Algunas plantas”. No obstante, los fans allí congregados supieron corear al unísono la que se va perfilando como el nuevo himno de la banda: “El hambre invisible”.</p>
<p style="text-align: justify;">Estos son nuestras impresiones de lo que el tiempo nos permitió disfrutar del festival. Con todo ello, a pesar de que el cartel vaticinaba un SOS de menor calidad que en sus dos ediciones anteriores, nos hemos quedado con buen sabor de boca y con ganas de más. Por eso, al igual que los patrocinadores de festival, también podemos decir que <em>“El mejor grupo del Estrella de Levante SOS 4.8 no es de música, es de amigos”</em>.</p>
<p style="text-align: right;">Ester Signes Riera</p>
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		<title>Variaciones sobre la muerte</title>
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		<pubDate>Sat, 05 May 2012 10:48:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>GRUNDweb</dc:creator>
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		<category><![CDATA[La cólera de las sirenas]]></category>

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		<description><![CDATA[Hablar de la muerte es una de las pocas cosas que pueden hacerse con ella. La muerte está ahí y a nosotros nos obsesiona. En torno a la muerte está construida toda una filosofía de vida que nos mantiene despiertos con esa llamita solvente, desde el carpe diem  hasta el peccata mundi; morituri te salutant. Todos los días además. La [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="attachment_3765" class="wp-caption alignleft" style="width: 238px"><img class="size-medium wp-image-3765 " title="600full-la-dolce-vita-(the-sweet-life)-screenshot" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/600full-la-dolce-vita-the-sweet-life-screenshot-228x300.jpg" alt="" width="228" height="300" /><p class="wp-caption-text">Fotograma de &quot;La Dolce Vita&quot;. 1960 Federico Fellini.</p></div>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Hablar de la muerte es una de las pocas cosas que pueden hacerse con ella. La muerte está ahí y a nosotros nos obsesiona. En torno a la muerte está construida toda una filosofía de vida que nos mantiene despiertos con esa llamita solvente, desde el <em>carpe diem </em> hasta el <em>peccata mundi</em>; <em>morituri te salutant</em>. Todos los días además.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La muerte es uno de los cuatro grandes universales del hombre que a mí tanto me gustan: la vida, la muerte, el tiempo, el amor. Me gustan, digo, porque constatan la certeza de que somos siempre lo mismo, en palabras de Gerardo Diego: <em>quién pudiera como tú, a la vez quieto y en marcha, cantar siempre el mismo verso, pero con distinta agua<a title="" href="#_edn1"><span style="color: #000000;"><strong>[1]</strong></span></a>. </em>Resulta curioso que a todos los escritores en el momento de nuestra soberbia se nos olvide que todo está ya escrito y creamos que tenemos algo que decir –yo misma, mi gran soberbia es la de estar sentada aquí hablando de la muerte-; algo que decir: la obra que aún no está escrita (<em>Versos que no he escrito… ¡Cuánto os quiero!</em>)<a title="" href="#_edn2"><span style="color: #000000;">[2]</span></a>. Luego sí, de esto se ha hablado mucho, pero como quien oye llover. No vamos a dejar de escribir porque todo esté ya escrito. A veces pensé en escribir en cursiva y ser fiel a la propiedad intelectual, Patrimonio de la humanidad. Pero supuse que nadie lo entendería.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"> Estoy aquí porque llevo varios días pensando en la muerte. Pensando poéticamente en la muerte. Como si me sobrevolara o estuviese aquí sentada conmigo: <em>Te lo juro, veía sólo a la Muerte, a la Muerte en persona (…) Mamá se figuraba siempre a la Muerte con mayúsculas como un personaje literario</em>.<a title="" href="#_edn3"><span style="color: #000000;">[3]</span></a></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Ante su aplastante presencia, yo sólo puedo rendirme. Escribirla, yo a ella, antes de que ella me escriba a mí. Por el momento tan sólo habita los libros que leo. Dejar que me habite sería otra cosa. Lo único que me lleva a antologarla es un principio estético.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">De la muerte se ha hablado de todas las formas posibles. Un catálogo de formas de hablar de la muerte, exhaustivo y analítico, me llevaría poco menos que el tiempo que no tengo. Tampoco es cuestión de desbrazarnos nadando en metáforas planas. Nada más lejos de mis intenciones. Un día me encontré con un poema de Rosalía de Castro (lo cito abajo) que despertó en mí la idea de que hay formas muy originales de enfrentar literariamente la muerte –que sea o no una actitud vital es algo que no voy a entrar a valorar de ningún modo-; entonces llegué aquí, y qué maravillosa es la memoria, que sabe llevarte al sitio exacto en el que se te puede haber perdido algo  que tal vez te sirva.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Comencemos:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">La elegía, adscrita a la ley número uno: la muerte no puede experimentarse. La muerte ajena es nuestra muerte. Y cito la mejor de todas, un texto de Pablo Neruda que encontré una vez por casualidad en el tomo I de sus obras completas (<em>El habitante y su esperanza</em>; durante mucho tiempo ni siquiera me importó de dónde viniese). Es un texto completamente desgarrador y desgrarrado que describe de una forma absolutamente maravillosa la sensación de desconsuelo irreversible, la desesperación de un hombre empequeñecido por algo mucho más grande que él. Casi lo reproduzco de memoria:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"> <em>La encontré muerta, sobre la cama, desnuda, fría, como una gran lisa del mar, arrojada allí entre la espuma nocturna. La fui a mirar de cerca, sus ojos estaban abiertos y azules como dos ramas de flor sobre su rostro. Las manos estaban ahuecadas como queriendo aprisionar humo, su cuerpo estaba extendido todavía con firmeza en este mundo y era de un metal pálido que quería temblar</em>.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Ay, ay, las horas del dolor que ya nunca encontrará consuelo, en ese instante el sufrimiento se pega resueltamente al material del alma, y el cambio apenas se advierte. Cruzan los ratones por el cuarto vecino, la boca del río choca con el mar sus aguas llorando; es negra, es oscura la noche, está lloviendo</em> <em>(…) Yo quiero oír su voz, de inflexión hacia atrás tropezando, su voz segura para llegar a mí como una desgracia que lleva alguien sonriéndose. Yo quiero oír su voz que llama de improviso, originándose en su vientre, en su sangre, su voz que nunca quedó parada fijamente en lugar ninguno de la tierra para salir a buscarla. Yo necesito agudamente recordar su voz que tal vez no conocí completa, que debí escuchar no sólo frente a mi amor, en mis oídos, sino que detrás de las paredes, ocultándome, para que mi presencia no la hubiera cambiado (…) la velo toda la triste oscura noche de lluvia cayendo, sólo al amanecer estoy otra vez transido encima del caballo que galopa el camino</em>.<a title="" href="#_edn4"><span style="color: #000000;">[4]</span></a></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"> Concha Méndez, en esta línea elegíaca de la muerte del otro, ante la muerte de su primer hijo, al que nunca llegó a conocer, escribió un poema maduro, de una sensibilidad exquisita, en la que la muerte de ese ser que no es ella está contada desde dentro, desde las entrañas, como sólo puede hablarse de un hijo –o como al menos sólo debería poder hablarse-. Cómo la muerte de otro es nuestra muerte, y ya no en un sentido metafórico, ni siquiera vital, sino físico:</span></p>
<div id="attachment_3767" class="wp-caption alignright" style="width: 201px"><img class="size-medium wp-image-3767" title="pm-18411-large" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/pm-18411-large-191x300.jpg" alt="" width="191" height="300" /><p class="wp-caption-text">Danza Macabra No2. Rosemary DiNardo©</p></div>
<p style="text-align: justify;"><em>Se desprendió mi sangre para formar tu cuerpo.</em></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Se repartió mi alma para formar tu alma.</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Y fueron  nueve lunas y fue toda una angustia</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>de días sin reposo y noches desveladas.</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Y fue en la hora de verte que te perdí sin verte,</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>¿De qué color tus ojos, tu cabello, tu sombra?</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Mi corazón que es cuna que en secreto te guarda,</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>porque sabe que fuiste y te llevó en la vida</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>te seguirá meciendo hasta el fin de mis horas.<a title="" href="#_edn5"><span style="color: #000000;"><strong>[5]</strong></span></a></em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"> En la adaptación al cine de <em>La voz Dormida, </em>la novela de Dulce Chacón, en medio de ese <em>tremendo</em> –en la acepción más celiana posible- silencio franquista:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"> <em>-Si a mi hermana, que Dios no lo quiera, pero si a mi hermana… a mí me gustaría irme a Córdoba con la niña y llevarme a mi hermana para enterrarla con mi padre, él la quería tanto…</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>-Eso no va a poder ser, no podrás llevarte a tu hermana.</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>-¿Por qué no?</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>-Porque en esta nueva España tus muertos ya no te pertenecen. No podrás encargar una misa ni habrá responsos por tus muertos. Rezarás, pero sin que nadie sepa por quién rezas, y llorarás, pero a escondidas, en tu casa, sin que nadie te vea. Lo único que no podrán quitarte es su recuerdo y el dolor de su ausencia</em>.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"> Ya no se trata de <em>matar</em>, esto es robar la muerte. Pueden quitártelo todo, hasta la vida, pero lo único que va a quedarnos cuando nos vayamos es lo que nos lloren. Y que te lo quiten a ti, que no te dejen ser llorado; y que se lo quiten al otro, que no le dejen ni llorarte en paz. Y que después de todo la memoria histórica siga teniendo dueño.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Desde la Edad Media, la vida queda concebida como <em>un valle de lágrimas</em> cuyo único fin es la muerte; un fin deseado y deseable que debería salvarnos de esta angustia de estar vivos. Con el paso de los siglos esto ha sido matizado y más aún en el escepticismo religioso en el que vivimos, donde la muerte ya no siempre está en manos de Dios (véase cómo nos creemos dueños de todo). Ese principio, extendido en aras de un cristianismo ortodoxo, aunque pueda parecer lo contrario, sigue funcionando. En su último reducto, el hombre, cargado de pesimismo o desconsuelo, lo único que quiere es la muerte. La vida, en ese momento, por supuesto que es un valle de lágrimas. Por muy arcaico que resulte. Rosalía de Castro sobrevivió y desvivió cada día, esperando la muerte en cada poema, con su negra sombra, con su pena negra. Pero más allá de este concepto que eleva la muerte a la categoría de una metáfora –y en el que no voy a entrar-, en un poema, Rosalía, con cierta picardía, se imagina muerta, físicamente muerta, y no ya como algo deseable que la salvará de sí misma, sino que con un sarcasmo exquisito nos ofrece, salvando las distancias, una visión de la muerte que está más cerca del marxismo que de Dios:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"> <em>Cuando me vistan el hábito,</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>si lo llevo;</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>cuando en la caja me encierren,</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>si la tengo;</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>cuando el responso me canten,</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>si hay con qué pagar los clérigos,</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>y cuando, dentro, en la tumba…</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>¡Ay, que me lleve San Pedro,</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>sólo al pensarlo me río</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>con una risa de infierno!</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>¡Enterrar han de enterrarme</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Aunque no les den dinero…!<a title="" href="#_edn6"><span style="color: #000000;"><strong>[6]</strong></span></a></em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">De este poema me fui a Lorca, fue una correlación inevitable. Dalí, en sus memorias, cuenta lo siguiente:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Cinco veces al día, cuando menos, Lorca aludía a su propia muerte. Por la noche, no podía dormirse si no íbamos todos, en grupo, a &lt;&lt;acostarle&gt;&gt;. Una vez en la cama, siempre encontraba el medio de prolongar indefinidamente las conversaciones poéticas más trascendentales que han tenido lugar en lo que va de siglo. Casi siempre terminaba por hablar de la muerte, sobre todo de su propia muerte.</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Lorca imitaba y poetizaba todo aquello de lo que hablaba, en especial su defunción. La escenificaba recurriendo a la mímica: &lt;&lt;¡Mirad cómo seré en el momento de la muerte!&gt;&gt;, decía. Después de lo cual bailaba una especie de ballet horizontal que representaba los movimientos angustiosos y convulsivos de su cuerpo durante el entierro, cuando el ataúd descendiera por una de las bruscas pendientes de su Granada natal. Después nos enseñaba cómo sería su rostro unos días después de su muerte. Y sus rasgos, que de costumbre no eran hermosos, se aureolaban de pronto de una belleza desconocida e incluso de una excesiva alegría. Entonces, seguro del efecto que acababa de producir en nosotros, sonreía, satisfecho del éxito que le procuraba la absoluta posesión lírica de sus espectadores</em>.<a title="" href="#_edn7"><span style="color: #000000;">[7]</span></a></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"> Y en esta línea, aunque desde una concepción diferente, Carmen Garrido, en otro poema relatará el fusilamiento de Lorca, puesto el poema en boca del poeta. Dejándonos asistir a la muerte de Lorca desde Lorca, y dice: <em>el cuerpo se me queda huero, y yo quiero gritar, pero el alma exuda sólo versos, </em>como si verdaderamente estuviésemos en el último poema de Lorca; la metamuerte o la palabra. La muerte aquí también es concebida desde dentro, escribir desde tu propia muerte. Ya no imaginarla o desearla, sino escribirla. Es asfixiante, puede sentirse el sudor y el calor del agosto:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(…)</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Parece mentira cómo funciona mi cuerpo.</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Siguen sus humores bajando,</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>la sangre circulando,</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>corriendo centímetros de vida</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>para que yo siga pensando</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>y escribiendo</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>y amando cuerpos</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>y sintiendo aires de otras tierras…</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>Y, sin embargo, ¡malditos sean!</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>A esta mala hora otros deciden sobre mis venas</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(…)<a title="" href="#_edn8"><span style="color: #000000;"><strong>[8]</strong></span></a></em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;">Y es que, como Pessoa diría: <em>El poeta es un fingidor. Finge tan completamente que hasta finge que es dolor el dolor que en verdad siente</em>.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"> Y termino con un cuento de Enrique Rubio Palazón en el que se aborda el tema del suicidio con una ironía exquisita. Me veo tentada de recomendarles el relato y no decirles nada más; hablar del final, que es lo maravilloso, sería destrozarlo. Así que les ofrezco una degustación y confío en que lo leerán y entenderán el por qué de mi respetuoso silencio:</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"> <em>(…)</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>A veces la desenfundo para palparla, acariciando todas sus prominencias e insuflando calor sobre su frío metal. La noto dentro de mi pantalón. Su tacto es mi certeza de estar vivo, pues en cualquier momento puede matarme. Es mi vía de escape, mi botón de salida, mi palanca de &lt;&lt;apagado&gt;&gt; (…) Estuve largo tiempo en mi habitación, sudoroso y excitado, tanteando su figura esmaltada e imponente, masajeando el cañón, la recámara, el gatillo… La descargaba y la volví a cargar, accionando la corredera y recreándome en el chasquido metálico que desprendía y que me causaba tanto placer. Las balas sobre mi mano, las juntaba, las separaba, las moldeaba con los dedos y las volvía a meter en el cargador, como supositorios que me conducirían hacia la eternidad sin genoma. Sentado en el borde de la cama, pasaba el orificio del cañón por todo mi cuerpo, hasta que lo situaba perpendicularmente a mi párpado, y abría el ojo para ver su interior, como si pudiera ver a través de aquel agujero negro cómo era la nueva dimensión que me absorbería cuando disparara. A continuación me lo metía en mi boca como si estuviera besando con pasión a mi más fiel amada. Después la sacaba de mi boca y la subía encañonando mi sien, y cerraba los ojos para imaginarme disparando, para imaginarme muerto. Cuando ya había pasado un rato, cesó la exudación y mi piel se secó. Ya no tenía nada que perder. Lo había perdido todo, pero sentí certidumbre, sentí control. Y tras una última descarga y recarga, la posé sobre la mesilla que había junto a mi cama. Pensé que la muerte podría esperar cinco minutos.</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="color: #000000;"><em>(…)<a title="" href="#_edn9"><span style="color: #000000;"><strong>[9]</strong></span></a></em></span></p>
<p><span style="color: #000000;"> Notas:</span></p>
<p><span style="color: #000000;">[1] “Romance del Duero” en José Luis Bernal (ed.), <em>Antología poética del 27</em>, Zaragoza, Luis Vives, 1991. PP.  200-201.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">[2] “Zambra por un poeta agonizante” en Carmen Garrido, <em>El parteluz</em>, Cádiz, Servicio de publicaciones de la Diputación, 2011. Pág. 61, V. 168.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">[3] MARTÍN GAITE, Carmen, <em>Retahílas</em>, Barcelona, Destino, 2001, [1974]. PP. 22-23.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">[4] NERUDA, Pablo: <em>Obras completas</em>, Barcelona, RBA Colecciones/Instituto Cervantes, 2005. Tomo I, PP. 224-225.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">[5] MÉNDEZ, Concha, <em>Poemas (1926-1986)</em>, Madrid, Hiperión, 1995.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">[6] CASTRO, Rosalía de, <em>Poesía completa</em>, Madrid, Abada, 2009.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">[7] DALÍ, Salvador, <em>Diario de un genio</em>, Barcelona, Tusquets, 2009.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">[8] Op. Cit. PP. 53-63.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">[9]  RUBIO PALAZÓN, Enrique, “Tengo una pistola” en <em>Pequeños placeres</em>, Barcelona, Planeta, 2008<em>. PP 39-58</em>.</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: right;">Ana Rodríguez Callealta</p>
]]></content:encoded>
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		<title>La solución alemana</title>
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		<pubDate>Sat, 05 May 2012 07:30:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>GRUNDweb</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Ayer tuvimos en mi casa una situación muy del lado de acá*. Estaba recogiendo la ropa del tendedero (vivimos en un cuarto piso), que andaba todo enredado a causa del viento y de una toalla. En estas, con el primer tirón del cordel, una camiseta negra cayó hasta quedar prendida del tendedero de la vecina del tercero: mi camiseta de GRUNDmagazine, para colmo.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="JUSTIFY"><img class="size-medium wp-image-3774 alignleft" style="margin: 3px;" title="ropa" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/ropa-300x193.jpg" alt="" width="300" height="193" />Ayer tuvimos en mi casa una situación muy <em>del lado de acá*.</em> Estaba recogiendo la ropa del tendedero (vivimos en un cuarto piso), que andaba todo enredado a causa del viento y de una toalla. En estas, con el primer tirón del cordel, una camiseta negra cayó hasta quedar prendida del tendedero de la vecina del tercero: mi camiseta de GRUNDmagazine, para colmo.</p>
<blockquote>
<p align="JUSTIFY">*Inciso: cómo pasar mate de un piso a otro,</p>
<p style="text-align: left;" align="JUSTIFY">Oliveira acabó de desenredar la soga, la cortó en dos, y con una mitad ató el tablón al elástico de la cama. Apoyando el extremo del tablón en el borde de la ventana, corrió la cama. Apoyando el extremo del tablón en el borde de la ventana, corrió la cama y el tablón comenzó a hacer palanca en el antepecho, bajando poco a poco hasta ponerse sobre el de Traveler, mientras los pies de la cama subían unos cincuenta centímetros […]<em><br />
</em></p>
<p align="JUSTIFY"><em>Rayuela</em>, Julio Cortázar</p>
</blockquote>
<p align="JUSTIFY">Para recuperar la camiseta teníamos dos vías: la vía materna, es decir, recurrir a la solidaridad vecinal y bajar a pedir la camiseta al tercero; o la <em>del lado de acá</em>, una suerte de <em>do it yourself</em> cargado de testosterona, <em>nosotroscentrismo</em> y poco pragmatismo. Mi hermano y yo impusimos sin argumentos la segunda vía, que básicamente consistía en, primero, probar a recuperar la camiseta sacando medio cuerpo por la ventana e intentar alcanzarla con un palo de fregona. Primer fallo y primer ataque de pánico de mi madre al verme de cintura para arriba colgando de un cuarto piso, con un palo de fregona.</p>
<p align="JUSTIFY">El segundo intento tenía más visos de prosperar. Mi hermano cogió una caña de pescar telescópica, de siete metros, e intentó pescar la camiseta. Al menos a estas alturas ya teníamos público en la calle y en algunas ventanas que nos animaba a continuar por nuestra vía. Pero la camiseta no se dejaba pescar, así que optamos por la vía alemana: la única forma de salvar la camiseta era darle un empujoncito y dejarla caer.</p>
<p align="JUSTIFY">¿Moraleja? Pregunten a Merkel y a Grecia. En España seguimos atando tablones con sogas y corriendo camas.</p>
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		<title>Fils de France</title>
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		<pubDate>Sat, 05 May 2012 07:00:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>GRUNDweb</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Desde El Hombre Unidimensional de Marcuse a Adiós el progreso de Antonio Campillo podemos ver las advertencias de cómo una sociedad con una única racionalidad tecnocientífica camina hacia el desastre. Bien, saltan por los aires las ideologías y muchos voceros neoliberales lo celebran como la llegada de la libertad absoluta. Pero cuando estalla una crisis, esa sociedad desideologizada, sin virtudes cívicas, apolítica, e inmersa en una ingeniería institucional de dominación en la que “la razón tecnológica se ha hecho razón política” (Marcuse) mira hacia la barbarie]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;" align="JUSTIFY"><em>J&#8217;ai vu, les larmes aux yeux, et les nouvelles ce matin<br />
20% pour l&#8217;horreur, 20% pour la peur.<br />
Ivre d&#8217;inconscience, tous Fils de France.<br />
Au pays des lumières, amnésie suicidaire.<br />
Non Non Non Non*</em></p>
<p align="JUSTIFY"><img class="alignleft size-medium wp-image-3762" style="margin: 3px;" title="La-commune-gris033-copie" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/La-commune-gris033-copie-215x300.jpg" alt="" width="215" height="300" />Llegamos a la segunda vuelta de las elecciones francesas con los dos candidatos esperados: Hollande y Sarkozy, dos caras de la misma moneda para gestionar la crisis de igual forma aunque con los matices exigidos. Hasta aquí el guión pactado en todos los países europeos: alternancia entre centro-derecha y social-liberales para intentar mantener una cohesión social ya quebrada desde hace algunos años.</p>
<p align="JUSTIFY">Así que la nota no va por ese resultado esperado, sino por otro resultado también esperado: el 20% de apoyo electoral al Front National de Marine Le Pen.</p>
<p align="JUSTIFY">La irrupción de la postmodernidad no supuso el fin de las ideologías, supuso la renuncia de gran parte de las fuerzas progresistas y de izquierdas: las fuerzas reaccionarias seguían ahí, esperando su momento, a la espera, a sabiendas de que ese vacío dejado por la izquierda iba a ser ocupado por ellos, como siempre, cuando estallara la siguiente crisis del sistema.</p>
<p align="RIGHT"><em>Nous sommes, nous sommes<br />
La Nation des Droits de l&#8217;Homme.<br />
Nous sommes, nous sommes<br />
La Nation de la Tolérance.<br />
Nous sommes, nous sommes<br />
La Nation des Lumières</em></p>
<p align="JUSTIFY">Desde <em>El Hombre Unidimensional</em> de Marcuse a <em>Adiós el progreso</em> de Antonio Campillo podemos ver las advertencias de cómo una sociedad con una única racionalidad tecnocientífica camina hacia el desastre. Bien, saltan por los aires las ideologías y muchos voceros neoliberales lo celebran como la llegada de la libertad absoluta. Pero cuando estalla una crisis, esa sociedad desideologizada, sin virtudes cívicas, apolítica, e inmersa en una ingeniería institucional de dominación en la que “la razón tecnológica se ha hecho razón política” (Marcuse) mira hacia la barbarie</p>
<p align="JUSTIFY">Esto ocurre por lo que llamó Marcuse “la parálisis de la crítica”, la conformación de una “sociedad sin oposición”. Ocurre, nos lo cuenta Marcuse en El hombre unidimensional que los mecanismos forjados por “la sociedad industrial avanzada es capaz de contener la posibilidad de contener un cambio cualitativo para un futuro previsible” y dos, “que existen fuerzas y tendencias que pueden romper esta contención y hacer estallar la sociedad”.</p>
<p align="RIGHT"><em>Honte a notre pays, honte à notre Patrie,<br />
Honte à nous la jeunesse, honte à la tyrannie,<br />
Honte à notre pays, revoilà l&#8217;ennemi,<br />
Allons marchons ensemble enfants de la Patrie</em></p>
<p align="RIGHT">
<p align="JUSTIFY">Estas últimas fuerzas tiran a la izquierda gracias a la izquierda griega, al movimiento Occupy, a la primavera árabe, al 15M y otros tantos ; pero también a la derecha, con el ejemplo de Marine Le Pen y su 20% de apoyo electoral, o con el ascenso del fascismo a nivel general en toda Europa.</p>
<p align="JUSTIFY">Volviendo a Marcuse, en la izquierda nos debatimos entre dos aguas en este momento crucial: o gestionar la crisis conteniendo la crítica, la oposición social, dejando que las fuerzas que ocupen ese espacio de ruptura con el sistema vengan desde la extrema derecha, o apostar por romper esa contención social y caminar hacia un proceso constituyente que apueste por nuevas instituciones basadas en paradigmas alejados de la propiedad capitalista y el interés privado. Del 12 al 15 de mayo tenemos una cita a nivel mundial.</p>
<p align="JUSTIFY">*Versos del tema <em><a href="http://www.youtube.com/watch?v=NRitLMwZsds">Fils de France</a>. </em>Este tema fue compuesto por Damien Saez en abril de 2002 tras la primera vuelta de las elecciones francesas en las que el Frente Nacional de Le Pen padre fue la segunda fuerza más votada en Francia por encima de los socialistas, pasando así a la segunda vuelta.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Los Fulanos &#8211; Si esto se acaba que siga el Boogaloo-</title>
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		<pubDate>Fri, 04 May 2012 14:35:02 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Sabes si un grupo te gusta o no, al oírlo sólo quince segundos; y Los Fulanos no me gustan, me encantan. Tengo la sonrisa de idiota del que oye algo completamente nuevo, esa sensación que precede al: “¿De dónde han salido estos?”. Convencido de que lo que hacen no es novedoso -que no quita que sea magnífico-, Los Fulanos ofrecen [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><img class="size-medium wp-image-3755 alignleft" title="LosFulanos_XaviTorrent_01" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/LosFulanos_XaviTorrent_01-300x186.jpg" alt="" width="300" height="186" />Sabes si un grupo te gusta o no, al oírlo sólo quince segundos; y Los Fulanos no me gustan, me encantan. Tengo la sonrisa de idiota del que oye algo completamente nuevo, esa sensación que precede al: “¿De dónde han salido estos?”. Convencido de que lo que hacen no es novedoso -que no quita que sea magnífico-, Los Fulanos ofrecen una mezcla de soul, funk y ritmos caribeños que expulsan buenrollismo en cada nota. Dicen que el directo es mejor, y debe serlo, sin duda. Dicen que provocan una revolución diminuta a partir de la primera melodía de conga y trompeta. Dicen en sus letras que el que no está se lo pierde, y que a un tipo lo “echaron de Tai Chi por ser muy lento y por talibán del convento”. Y seguramente tengan razón.</p>
<p style="text-align: justify;">De Barcelona, vienen de Barcelona ofreciendo ese sonido canalla que recuerda a los años de la Barna preolímpica. Los Fulanos sacan su último trabajo: “Si esto se acaba que siga el boogaloo”, de la mano del sello Lovemonk. En su currículum cuentan con ser la banda que ha grabado la última obra del maestro del soul, de Harlem, Joe Bataan. Diez más una canciones componen el disco. Tras el “Prelude”, siguen temas frenéticos como “Why don´t we do some boogaloo?”, “The End of the world” y “Kind of guy” -mi preferido-. Con “sobran cueros” sólo queda cerrar los ojos y pensar en algún rincón de la Habana, años veinte, trajes blancos, sombreros panameños y quizás algo de ron porque cómo dejan intuir en “Kind of guy”, Los Fulanos no son de güisqui, hacen bien, yo tampoco. Pensar en los felices años veinte de la Habana, en los ritmos latinos mezclados con el rockabilly del segundo tema del álbum y terminar con un mantra, rezando la primera  parte de “El que no está se lo pierde”, implorando lamentos guiados por una leve percusión y el ritmo llevado al éxtasis por unas simples claves de madera. Crisol de ritmos mestizos que en una ciudad como Barcelona no extrañan a nadie, afortunadamente, ya sería lo que nos faltaba.</p>
<p style="text-align: justify;">Hacia el final: “Hold on (Baby hold me)” en un tono desgarrado de soul. Concluyen con “Blue Monday”en tono de funk y boogaloo. Un cóctel de freakbeat latino que lleva una parte de estudio, dos de funk, medias de ron y de soul y tres de baile.</p>
<p style="text-align: justify;">Volver a tener diez años y olvidarme de querer ser cosmonauta, de mayor Fulano. Voy por buen camino.</p>
<p style="text-align: right;">Salvador J. Tamayo</p>
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		<title>Estranha forma de vida</title>
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		<pubDate>Fri, 04 May 2012 09:49:16 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Fotografía: R.A. Simione © Fado. (Del lat. fatum). 1.     m. Canción popular portuguesa, especialmente lisboeta, de carácter triste y fatalista. Estranha forma de vida, decías. Vivíamos de una canción que nunca existió. Todos los suspiros son míos, decías. Adónde vas, adónde vas. Extraña forma de vida, un intento fallido de Cortázar, alguien a quien ya no esperan teléfonos, cartas o ruidos. Una calle, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div class="mceTemp" style="text-align: left;">
<dl id="attachment_3752" class="wp-caption  alignleft" style="width: 310px;">
<dt class="wp-caption-dt"><img class="size-medium wp-image-3752" title="fadomercro" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/05/fadomercro-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" /></dt>
<dd class="wp-caption-dd">Fotografía: R.A. Simione ©</dd>
</dl>
</div>
<p style="text-align: right;" align="right"><strong>Fado.</strong></p>
<p style="text-align: right;" align="right">(Del lat. <em>fatum</em>).</p>
<p style="text-align: right;" align="right"><strong>1.     </strong>m. Canción popular portuguesa, especialmente lisboeta, de carácter triste y fatalista.</p>
<p style="text-align: justify;" align="right">
<p style="text-align: justify;"><em>Estranha forma de vida,</em> decías. Vivíamos de una canción que nunca existió. Todos los suspiros son míos, decías. Adónde vas, adónde vas. Extraña forma de vida, un intento fallido de Cortázar, alguien a quien ya no esperan teléfonos, cartas o ruidos. Una calle, luego vino el río, después cosernos la boca para empezar a gritar. ¿A dónde vas? Cuesta abajo la canción. ¿Por qué insistes en correr? Ya no hay que tener el corazón roto para cantar fado. Doce cuerdas ahogándonos a media luz. Te veré en <em>Alfama,</em> donde se juntaban ladrones y gatos. También yo pensaba que Gardel seguiría vivo. Refugiado en Lisboa, decías; haciéndose pasar por fadista, camuflándose entre violas y guitarras portuguesas, jugando a las cartas con Lobo Antunes, y reías. Yo no tengo pescador a quién llorarle, por eso sueño que mi boca es una pecera. Deja de romperte la cabeza adivinando a que huelen estas calles. Como dos extraños, enroscándonos en las farolas; <em>Lisboa, não sejas francesa, </em>cantabas. Treinta páginas de una libreta, decías. Al final todo puede desmigarse en palabras, ahorcarlas con papel. El pez de tu boca se ahogaba en el Tajo, decías. Como dolía la humedad en los ojos, como aspirábamos a pan, pueblo y saudade. Alfama quiere ser mujer sólo de noche, cuatro muros de ansiedad sin ventanas. ¿Adónde vas? <em>Nem as paredes confesso,</em> rezabas. Mi grito de anoche  lo ves ahora. Esta ciudad es cruel, decías. <em>Uma casa portuguesa, </em>asfixiada entre edificios, a la umbría de la urbe. Somos una casa portuguesa, cantabas. Sólo amor, pan y vino. Dos brazos que ya no esperan, estrangulando la cenefa azul con la cal, tapiando la puerta al patio de atrás. Deshazte del cuerpo, gritabas. Y mi pez cuesta abajo babeaba el asfalto. <em>Estranha forma de vida,</em> querías ser Lisboa si tuvieras que ser ciudad. Ni ciudad, ni las treinta páginas, ni tan siquiera el pez de mi boca.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Quando os outros te batem, beijo-te eu</em>; prometías. Pregunta el pez, pregunta la ciudad, pregunta la libreta que empecé ayer:</p>
<p style="text-align: justify;">¿A dónde vas?¿Por qué insistes en correr?.</p>
<p style="text-align: right;">
<p style="text-align: right;">María Sánchez.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">
]]></content:encoded>
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		<title>Abon Shabay! * &#8211; Celebrando el 1 de mayo</title>
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		<pubDate>Tue, 01 May 2012 06:00:22 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Que Esperanza Aguirre haya ganado el Congreso del PP de Madrid con un 97,2% de los votos &#8211; ¡ni Mubarak en sus mejores tiempos! &#8211; nos puede dar una idea de la cohesión que está consiguiendo el discurso neoliberal más radical. No es que consideremos a Esperanza Aguirre una intelectual, de hecho la consideramos poco,  pero sí es cierto que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="JUSTIFY"><img class="alignleft size-medium wp-image-3743" style="margin: 3px;" title="Pantallazo del 2012-04-26 10:23:04" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/04/Pantallazo-del-2012-04-26-102304-300x168.png" alt="" width="300" height="168" />Que Esperanza Aguirre haya ganado el Congreso del PP de Madrid con un 97,2% de los votos &#8211; ¡ni Mubarak en sus mejores tiempos! &#8211; nos puede dar una idea de la cohesión que está consiguiendo el discurso neoliberal más radical. No es que consideremos a Esperanza Aguirre una intelectual, de hecho la consideramos poco,  pero sí es cierto que en los últimos años se ha convertido en el ariete contra el Estado, las políticas sociales, lo público, y por último, contra los sindicatos, a los que dijo que haría caer como en su momento cayó el muro de Berlín.</p>
<p align="JUSTIFY">Llevamos tantos años – durante muchos de esos años hasta todos los españoles éramos ricos – escuchando desde la izquierda social-liberal y desde las dos grandes cúpulas sindicales ese discurso de Tercera Vía que clamaba que <em>es inútil luchar contra las fuerzas del mercado, y que incluso nadie debería desear esto</em>, que no es de extrañar que estas grandes cúpulas sindicales afronten una Huelga General sin contemplar un plan de lucha para el día después. ¿Alguien sabe cómo se monta una asamblea en el curro? ¿Alguien recuerda, o sabe, qué es una asamblea? ¿Va a ir alguien a la asamblea? <em>Yo paso. </em>Ains, aquellos tiempos en los que el <em>luego diréis, que somos cinco o seis,</em> daba la razón a los que lo decían.<em><br />
</em></p>
<p align="JUSTIFY">El discurso antisindical ha calado incluso en los trabajadores. No es de extrañar. Años de hegemonía neoliberal minando las instituciones obreras a pico y pala, a base de ladrillazo; años de pacto social, de gestión de los conflictos desde arriba, sin enseñar a los trabajadores a organizarse&#8230; La rotación en los cargos, la vida democrática que exigimos a la política, no solo también es aplicable al sindicalismo, sino que es imprescindible. Como decía un compañero comunista de La Isla: “sin debate interno, el colectivo muere”.</p>
<p align="JUSTIFY"><img class="aligncenter size-medium wp-image-3744" title="abonshabay" src="http://www.grundmagazine.org/wp/wp-content/uploads/2012/04/abonshabay-300x182.png" alt="" width="300" height="182" /></p>
<p align="RIGHT"><em>La historia de todas las sociedades hasta nuestros días es la historia de la lucha de clases.</em></p>
<p align="RIGHT"><em>El Manifiesto Comunista, </em>Karl Marx y Federico Engels</p>
<p align="JUSTIFY">Ahora bien, sin sindicatos, ¿a dónde vamos? ¿Está en iguales condiciones el trabajador negociando en soledad su situación con la empresa? El capitalismo no es democrático, así que una empresa capitalista tampoco. ¿Cómo va a solucionar su situación laboral un trabajador solo, desde su posición antagónica al empresario – recordemos como Marx decía que <em>el proletariado era la antítesis del capitalismo</em> -, gozando de una posición de clara desventaja en la empresa? <strong>Abon Shabay! ¡Votando al sindicato!</strong></p>
<p align="JUSTIFY">Que ni Toxo ni Méndez nos representan lo tenemos muy claro. Pero, no todos los sindicatos ni sindicalistas son iguales. Quien diga lo contrario tiene intereses de clase muy declarados – Esperanza Aguirre, CEOE, etc. –, o ha asumido hasta tal punto el discurso hegemónico que lo ha hecho suyo y lo reivindica con infantil rebeldía. ¿Negamos la existencia de sindicatos en las fábricas y campos de Asia? ¿Negamos la existencia de sindicatos en las fábricas textiles del Norte de África? ¿En América Latina? ¿En España? Después de la reforma laboral, y de los duros recortes, el mayor favor que podemos hacer a la apisonadora neoliberal europea es renunciar a nuestro derecho, nuestra obligación, de organizarnos en sindicatos. Independientes, democráticos, combativos: pero sindicatos.</p>
<p align="RIGHT"><em>Montad más sindicatos en el curro y menos peñas de equipos de fútbol</em>,</p>
<p align="RIGHT">Los Chikos Del Maíz</p>
<p> <span style="font-size: x-small;">*</span><span style="font-size: x-small;"><strong>Abon Shabay</strong></span><span style="font-size: x-small;">: es, “votad al sindicato” en indio. En el capítulo </span><span style="font-size: x-small;"><em>Kiss Kiss, Bang Bangaloore</em></span><span style="font-size: x-small;"> de Los Simpsons, Homer acepta un puesto en una fábrica nuclear en la India y le enseña a los trabajadores indios qué derechos tienen organizándose en un sindicato. Este capítulo tiene su importancia teniendo en cuenta las enormes dificultades que tienen los trabajadores de EEUU para organizarse en sus empresas – pronto lo veremos en España también. La moraleja es la siguiente: nos creíamos a salvo en occidente, pero el avance de la ideología neoliberal y el retroceso de la izquierda y de las organizaciones obreras, pronto igualarán los derechos de todos los trabajadores del mundo, pero a la baja.</span></p>
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